La gobernanza de datos es el proceso de administrar la disponibilidad, usabilidad, integridad y seguridad de los datos en los sistemas internos, en función de estándares y políticas de datos que también controlan su uso en la emisión de reportes e informes.
Un gobierno de datos efectivo garantiza que la información sea consistente y confiable y que no se utilice de manera indebida. Es un aspecto que bancos e instituciones financieras, a la vista de nuevas regulaciones, consideran cada vez más crítico para optimizar operaciones, impulsar la toma de decisiones y garantizar el cumplimiento.
La información bancaria, al servicio del modelo
Las entidades financieras y bancarias funcionan con datos, por lo que para ofrecer productos y servicios competitivos necesitan:
- Datos accesibles que estén disponibles en un sistema robusto, maleable y filtrable, con niveles de visión, protección y compartimentalización, para su posterior exportación al resto de sistemas o mecanismos de la entidad.
- El más alto nivel de seguridad, en cumplimiento con la normativa vigente.
- Reportes e informes actualizados emitidos a partir de dicha información superen el escrutinio de las instituciones supervisoras en cualquier momento.
Un programa de gobierno de datos bien diseñado funciona impulsado por personas y software a partes iguales. Ambos trabajan con el objetivo común de crear los estándares y las políticas para gobernar los datos, así como los procedimientos de implementación y cumplimiento. Los administradores de datos son los protagonistas en este proceso, pero deben participar distintos departamentos de forma transversal.
Si bien el gobierno de datos es el componente central de una estrategia general de gestión de datos, las instituciones deben centrarse en los resultados del modelo de negocio deseados, en lugar de en los datos en sí. Se trata, en definitiva, de situar la información al servicio del crecimiento empresarial, y no al revés.
Por qué la organización es crucial
Sin un gobierno de datos eficaz, es posible que no se resuelvan las incoherencias de los diferentes sistemas que componen una organización. Esto podría complicar los esfuerzos de integración y crear problemas que afecten la precisión de las aplicaciones de análisis e informes empresariales (business intelligence). Además, es posible que los errores de datos no se identifiquen y corrijan a tiempo, lo que afectará aún más a la precisión de los análisis y la unidad de inteligencia.
Del mismo modo, una gobernanza de datos deficiente también puede obstaculizar las iniciativas de cumplimiento normativo. Esto podría causar problemas a las entidades para cumplir con las nuevas leyes de privacidad y protección de datos.
Un programa de gobierno de datos empresariales generalmente da como resultado el desarrollo de definiciones de datos comunes y formatos de datos estándar que se aplican en todos los sistemas comerciales, lo que aumenta la coherencia de los datos tanto para usos comerciales como de cumplimiento.
En un contexto de desaceleraciones económicas y ciclos crediticios a sortear, aspecto sistémico presente en el primer trimestre de 2022 tanto en Europa como en América Latina según S&P Global Ratings, los bancos deben esforzarse por tener un desempeño operativo resiliente y por generar márgenes elevados.
Beneficios y ventajas, ya a corto plazo
Un objetivo clave del gobierno de datos es romper los silos de datos en una organización. Dichos silos comúnmente se acumulan cuando las unidades individuales implementan sistemas de proceso de transacciones separados sin una coordinación centralizada o una arquitectura de datos.
- El gobierno de datos tiene como objetivo armonizar los datos en esos sistemas a través de un proceso colaborativo, con la participación de las partes interesadas de las distintas unidades de negocio. Se trata, pues, de fomentar y favorecer la atomización dentro de una interconexión integral.
El objetivo del gobierno de datos es garantizar que los datos se utilicen correctamente, tanto para evitar la introducción de errores de datos en los sistemas como para bloquear el posible uso indebido de datos personales sobre clientes y otra información confidencial.
Gracias a la creación de políticas uniformes sobre el uso de datos, procedimientos para monitorear su uso y el cumplimiento de las políticas de manera continua, podemos alcanzar nuestra meta con éxito. Además, la gobernanza de datos puede ayudar a lograr un equilibrio entre las prácticas de recopilación de datos y los mandatos de privacidad.
Junto con análisis más precisos y un cumplimiento normativo más estricto, los beneficios que brinda el gobierno de datos incluyen también una mejor calidad de los datos; menores costes de gestión de los mismos; y un mayor acceso a los datos necesarios para los analistas y los ejecutivos por igual, pensando en el reporting pero también en la toma de decisiones. Lo que en último término se traducirá en ventajas competitivas y mayores ingresos y ganancias.
